Antecedentes


Originalmente las actividades de control escolar se realizaban en todas y cada una de las Escuelas de la Universidad, lo que implicaba, que de las actividades que desarrollaban los directores de las mismas, un porcentaje muy alto correspondiera a labores administrativas de control escolar, desviando la atención a funciones relacionadas con el aspecto académico, razón de existencia de las escuelas. Situación palpable que planteó la necesidad de crear un sistema de control escolar que independientemente de que descargara a los directores de escuela de esta actividad, pudiera responder al crecimiento normal que como institución de educación tenía trazada, al aumentar su oferta de programas educativos, que se reflejaba en un aumento considerable de alumnos a matricular, y que deberían ser atendidos, de manera integral, en sus etapas de ingreso, permanencia y egreso. Con fecha agosto de 1988, la Dirección de Planeación presentó el proyecto de creación de la Dirección de Control Escolar, el cual plasmaba como objetivo de ser, controlar y registrar el historial académico del alumno para generar información que permitiera normar criterios y tomar decisiones, considerando que, las funciones de registro y control escolar son inseparables y que como consecuencia de su ejercicio, se generarían otras no menos importantes, como son las estadísticas escolares básicas, a partir de las cuales se podrían efectuar una serie de inferencias útiles para la toma de decisiones de carácter administrativo, presupuestario, académico y de planeación, a la vez que permitiría la detección de diversos fenómenos escolares como índices de deserción y reprobación, crecimiento de la matricula, aprovechamiento real etc. Posteriormente con la finalidad de que se le identificara plenamente a nivel institucional y en virtud del crecimiento que como dirección presentó, por acuerdo de Consejo Universitario, cambia de denominación pasando a ser Dirección de Administración y Servicios Escolares.